miércoles 9 de julio de 2008

Y AHORA ME LLAMO FIDELIO...

Anoche sin mucho que hacer decidí quedarme en casa a revisar los tres gigantescos anaqueles de Dvd’s que tengo en mi cuarto y me vi una película con Richard Gere que me pareció buena, tanto así que hoy me levante con ganas de hablar de un tema del que siempre muchas personas me preguntan, cuando estamos en grupo bebiendo algo, en una reunión, etc., siempre sale a la luz y bueno… pude conjeturar muchas cosas que trataré de reproducir aquí. Ciertamente hubiese sido más difícil sino hubiera recibido en estos últimos años, los buenos consejos de algún terapeuta (yes of course, el gym es para fortalecer los músculos, el psicólogo es para fortalecer la personalidad y yo también tenía que resolver algunos conflictos internos de antaño) acompañado de alguna literatura especializada que me ayude a sacar conclusiones.
No es mi intención convertirme en "San Marcell" por cierto, sino sólo un análisis de todo lo que he leído y que nos puede servir para recapacitar ó simplemente "conocer mas" sobre el tema aunque nosotros los músicos somos famosos por estas cuitas... ahi vamos.

La infidelidad ha existido desde que existen las parejas como tal. Exclamaciones tan clásicas como: - “¡pero amor no es lo que parece!” y similares, han estado en boca de infieles desde siempre. Las formas como se cubren las infidelidades han ido cambiando según las modas. En los 70 podrían acomodarse tranquilamente en la estructura (o desestructura) filosófica de las relaciones abiertas. Anteriormente, en las sociedades patriarcales, las infidelidades masculinas se amparaban en teorías muy gracias con rasgos supuestamente biologistas que afirmaban que “el hombre es infiel por naturaleza”.

La lectura de este aserto sería entonces que, el hombre es superior y civilizado en todo lo demás, pero en el sexo continúa siendo inferior a un primate, ya que no es capaz de controlar su instinto sexual. En la actualidad o mejor dicho, en nuestros días, la infidelidad sigue existiendo, a pesar de la disponibilidad de una nueva ley en nuestro país que admite divorcios express, de la vida mimada y entretenida que disfrutan los divorciados con posibilidades múltiples de “rehacer sus vidas”, de los diversos grados de compromiso existente además de la posibilidad de formar parejas monogámicas sucesivas.

Las excusas cuando eres infiel pueden llegar a extremos patéticos y hasta disfrazarse con atributos humanos encomiables como la compasión por la pareja y así tenemos las famosas frases: - “no le he dicho a mi mujer que existe Fulana porque esto podría destruirla anímicamente”, o bien - “es una aventura sin importancia, solo sexo y no quiero romper la familia”. Así, el infiel, además, se auto convence de que es noble y compasivo, de que se esfuerza por mantener la familia unida y hasta logra una cierta armonía interna. Nada más ajeno a la realidad.

La única verdad es que, las cifras de infidelidad no solo han llegado a igualar a hombres y mujeres, sino que han experimentado un incremento importante en lo referente a estas últimas, todo ello facilitado enormemente por los contactos a través de Internet y la masiva respuesta femenina ocupando plazas laborales que les otorga una gran independencia económica y emocional.

Ya no hace falta buscar al amante en la calle o en el trabajo para sustraerse al supuesto “sopor” y al “tedio” matrimonial. Ella puede soñar con el hombre “10 puntos” mientras los niños están jugando alrededor. De este modo, la mujer ahora ya ha logrado la igualdad con el hombre en las oportunidades de ser infiel.

Algunos datos estadísticos (de lectura obligatoria para escribir este post) indican que a pesar de la gran tolerancia y apertura que mostramos en los aspectos relacionados con el sexo y la pareja, no pensamos de igual modo con la infidelidad. Los latinos llevamos mal la infidelidad, pero hay que decir que los compromisos también han dejado de ser para toda la vida, por lo cual es más viable ser fiel y monógamo en relaciones sucesivas. Extraño juego de palabras que se perfila como una novedosa teoría y de la que me precio haber sido parte en los últimos años.

Si existe algo constante en nuestra sociedad es la presencia del cambio. La vida actual es un aprendizaje intensivo de supervivencia ante lo no permanente. Se otorga entonces, más valor a la capacidad de adaptación a los cambios que a la persistencia y la constancia de las relaciones. En el caso de la fidelidad en la pareja de nuestros tiempos, nos consta que sigue siendo un valor importante para los jóvenes cuando forman pareja. No obstante, lo que sí ha cambiado es la concepción de fidelidad para toda la vida.

Actualmente, el compromiso de pareja puede ser establecido más libremente por sus componentes. El sentirse comprometido en pareja aporta fidelidad y exclusividad sexual mientras dure el amor. La fidelidad dentro del compromiso se entiende como lealtad y confianza y sirve como marco para crecer en pareja. Ya no se trata de una norma externa basada en la obligatoriedad. El compromiso es un voto privado que conlleva la decisión de estar con una persona en concreto, alimentar el amor constantemente en los buenos y los malos momentos y el empeño que conlleva el invertir en la empresa. La fidelidad se entiende más como una decisión libre de las dos personas y está ligada a la duración del amor.
Algunos casos revisados en literatura y no se asuste amable lector si encuentra su casuística completita reflejada en una ó varias de las categorías:

La infidelidad accidental

El psiquiatra Frank Pittman, autor de un gran libro como lo es “Private Lies” (Mentiras Privadas) afirma que existen diversas categorías de infidelidad. Una de ellas sería la infidelidad accidental que podría afectar tanto a hombres como mujeres. Pero advierte que hay personas más dispuestas que otras a cometerla: los que beben o toman drogas, los que viajan, los que son fáciles de convencer, los que no se sienten muy comprometidos con su pareja, los que tienen amigos que flirtean y ligan, y los que no rechazan los desafíos.
Después de una infidelidad accidental, el infiel puede optar por estos razonamientos:

• Pensar que el desliz ha sido una estupidez, confesándolo o no, pero decidir tomar precauciones para que no vuelva a suceder.
• Concluir que no habría sucedido si su pareja no le hubiera decepcionado, inculpar a la pareja, llegar a casa y acabar con la relación.
• Darse cuenta de que cayó un rayo y no lo ha tocado, pensar que podría transformarse en un hobby placentero, fácil y sin consecuencias, y seguir haciéndolo. (Acá encajan varios conocidos míos). • Creer que no lo hubiera hecho si estuviera con la persona adecuada, pensar que eso iba a pasar un día u otro, y enamorarse del extraño de la cama.
La infidelidad romántica.

Pittman la define como la más destructiva y alocada de las infidelidades. Es la locura temporal de enamorarse de un tercero. El infiel cree haber encontrado a alguien maravilloso en un momento de crisis personal, pero no se decide a suicidarse. La aventura suele ocurrir con alguien exageradamente inapropiado, como décadas más joven o mayor, alguien dependiente o dominante o alguien con problemas personales mayores que los propios. La relación le sirve como recurso para salir de la depresión temporal y le permite volver a sentirse vivo. No obstante, estas situaciones suelen ser deprimentes con breves momentos de éxtasis. El infiel se siente más solo y se va alejando de la vida, a la vez que se engancha cada vez más a la nueva pasión.

Las infidelidades románticas conducen a muchos divorcios, suicidios, homicidios, ataques cardíacos y cerebrales y a pocas relaciones con éxito ocurriendo casi siempre en momentos críticos como la muerte de los padres, cuando los hijos se van de casa, cuando surgen problemas de salud o adicción, un problema laboral o cuando nace el primer hijo. Es decir, en momentos en que se requiere madurar para afrontar una adversidad.

Suele suceder en relaciones no problemáticas y menos en las que sí lo son. Hombres y mujeres pueden enamorarse de ese modo, pero los hombres suelen ser muchísimo menos cautos é inteligentes que ellas.

La infidelidad del mujeriego.

La condición de mujeriego era más masculina que femenina en tiempos pasados pero ahora sabemos más y se sospecha que las mujeres nos están siguiendo los pasos (por decirlo de alguna manera).

Si nos centramos en el clásico mujeriego hombre, (que es el más estudiado clínicamente), se sabe que toman la infidelidad como una actividad recreativa. Su visión de género es el culto a la masculinidad (o por lo menos al estereotipo) y aunque le atraen mucho las mujeres, su principal objetivo es la afirmación de su hombría. No aprecian a la mujer especialmente y no buscan tampoco una relación íntima con una igual. Temen en parte a la mujer porque esta puede cuestionar su valor.

Puede que les guste el sexo o no, pero proceden compulsivamente para afirmar su condición de macho y superar su temor a la homosexualidad y a las mujeres. Pueden ser crueles, abusivos e incluso violentos con las mujeres que ellos creen que los quieren dominar o poseer. Algunos pueden parecer encantadores y no tienen dificultades en encontrar mujeres deseosas de su trato machista. Viven intentando impresionarlas con la fuerza física, logros competitivos, dotes de seducción, control de las situaciones, poder, riqueza y si es necesario, violencia.

Piensan a menudo que su condición de hombre es su mejor atributo, protegiéndolo del poder femenino. Las mujeres ven a este tipo de hombre como un narcisista y un sociópata, aunque ellos se ven a sí mismo muy normales y conduciéndose como lo haría cualquier hombre. Los conceptos de fidelidad en pareja, de igualdad entre los sexos e intimidad entre hombre y mujer en la pareja no van con él.

La infidelidad del hombre emocionalmente inmaduro en el amor.

Esta comprobado que este hombre inmaduro es aún más dañino que el mujeriego. Es aquél que en una situación vital difícil suele ignorar sus emociones. Su química cerebral se deprime, pero no logra reconocer la depresión.
Puede pasar por una etapa en la que es incapaz de sentir placer, dolor o cualquier otra emoción, hasta que vive con otra mujer algo tan intenso que le permite sentir otra vez. Quizá una actividad sexual fantástica o la posibilidad de hacer de “salvador” de la dama o bien la intriga y fascinación ante las oscilaciones emocionales de ella.



Gracias a la mujer, él puede salir brevemente de su depresión, para hundirse en el infierno en su ausencia. Se transforma en adicto a ella, aunque no es consciente de ese hecho. Sufre la abstinencia de la alegría, la vida y el amor de la mujer cuando está con su poca estimulante familia. No se plantea a la familia por ella, porque con seguridad llegará con el tiempo al mismo estado depresivo si está con ella todo el tiempo.

Lo que necesita esta persona es un tratamiento para la depresión. No obstante, como las mejores medicinas caseras para la depresión son el sexo, el ejercicio, la diversión y el triunfo, la mujer nueva le puede estar suministrando algunas de estos ingredientes en buena dosis. Solo se da cuenta de que el remedio no ha sido tan eficaz cuando tiene que pagar la cuenta con su vida y las de los demás implicados.

Muchos expertos advierten que las parejas formadas sobre esta base no suelen ser duraderas. Mi mujer alguna vez me dijo algo muy sabio: "NADIE ES FELIZ SOBRE LA INFELICIDAD DE OTROS"

Mitos sobre la infidelidad

En un reciente artículo leído, un equipo de psicólogos aborda el tema de la infidelidad poniendo en cuestión ciertas ideas arraigadas en nuestra sociedad. El artículo sostiene que la mitología que rodea la infidelidad por medio de la prensa popular e incluso en el ámbito de las publicaciones de salud mental confunde a las personas y produce que algunas situaciones incluso puedan empeorar. Frases como: “Todo el mundo es infiel; ésta es una conducta normal y esperable en la pareja”, “El hombre es infiel por naturaleza”, “Gallina que come huevos….” Etc.

Leí en otro lado que no se sabe exactamente la cifra de infieles. Si las personas mienten a su pareja, ¿por qué no iban a mentir a los encuestadores? Se presume que la mitad de hombres casados y un tercio de las mujeres casadas han tenido un desliz por lo menos una vez.

No obstante, la mayoría de las personas suele ser fiel la mayor parte del tiempo. Cuando se inicia una relación sin la intención de ser fiel, la intimidad, entendida como confianza, complicidad y amistad, queda gravemente menoscabada e impedida de crecer y consolidarse.

Muchas especies de pájaros y animales, en las que el macho lleva a cabo más funciones aparte de la mera donación de esperma, son monógamas (ésa es buena! es decir el amo de casa!). Los humanos, así como otras especies que anidan, son monógamos por naturaleza, pero de un modo imperfecto. Pueden aprender a no serlo, aunque incluso en las culturas polígamas y promiscuas las personas muestran su verdadera tendencia monógama cuando están enamoradas.
Existe, no obstante, la posibilidad de escapar a esta programación: la naturaleza admite la posibilidad de sobrevivir a la pareja y volver a emparejarnos. Pero si, por equivocación, nos apareamos con otra mientras la anterior está con vida, esto puede destruir el vínculo con la pareja anterior y crear una desorientación del instinto, lo cual es parte de la tragedia de la infidelidad. Harto complejo el postulado anterior pero así pasa en la naturaleza... ni modo.

“Las aventuras son positivas para la pareja; hasta pueden reavivar un matrimonio aburrido”.

Se dice que la infidelidad mantiene al hombre masculino y a la mujer femenina. Incluso algunos libros de autoayuda, aconsejan a la mujer que haga realidad sus fantasías sexuales como una manera de lograr la igualdad de derechos con los hombres.

Es cierto que una crisis por infidelidad puede hacer tambalear el matrimonio más frío. Cualquier crisis, no obstante, puede causar el mismo efecto destructor.
Aún a pesar de las teorías más utópicas, la realidad es que la infidelidad, sea furtiva o explícita, puede hacer de la pareja un infierno. En realidad, solo una pequeña cantidad de primeras parejas que acaban en divorcio lo hacen sin que alguno de los dos haya sido infiel, aún cuando esa infidelidad se haya mantenido en secreto hasta incluso años después del divorcio. Es la causa más frecuente de divorcio.

“Los que tienen aventuras no están enamorados de su pareja”.

Eso es lo que se suele decir, pero al examinar la situación de un modo más riguroso en la terapia, se observa que la pareja no estaba destruida antes de la infidelidad y la afirmación de que no estaban enamorados suele ser resultado de un esfuerzo para explicar y justificar la infidelidad. Nadie desea ser el culpable de finiquitar la relación.

El estar enamorado no protege a las personas del deseo sexual por otras personas. Tener relaciones sexuales con terceros no es un acto de amor hacia el compañero y es una acción francamente hostil. El hecho de dejar de estar enamorado no es una razón para traicionar al compañero. Si se observan deficiencias en la relación, ésta conducta odiosa y traicionera no va a hacer que mejoren las cosas. Existen otras fórmulas más eficaces.

“Los infieles son personas muy sexuales”.

Las aventuras implican secretos. La infidelidad no es un acto puramente sexual, sino algo que supone deshonestidad a diferencia de las parejas abiertas o las que se intercambian abiertamente... ellas no son deshonestas y no están cometiendo una traición.
“La culpa de la infidelidad es del engañado”.

Esto es común entre nosotros lo digan o no sin embargo no es cierto… El pensar que cuando un hombre es infiel, es porque su mujer tiene deficiencias estéticas, sexuales o emocionales. Que le ha fallado de algún modo. También abundan las tesis feministas que justifican la infidelidad femenina porque los hombres las defraudan.

Es habitual pensar que la infidelidad es una reacción normal a una relación imperfecta y que la culpa es del engañado. No es extraño que este último hasta se sienta culpable porque el marido o la mujer se fue con otro. Todos los que sostienen esa opinión están aceptando que el infiel no asuma la responsabilidad de sus actos.

Otra táctica para evitar la culpa y la responsabilidad personal es inculpar al matrimonio o la pareja como institución o a alguna característica no modificable del compañero (por Ej: demasiado joven, demasiado inteligente, demasiado neurótico, de otra cultura o de otro nivel social, demasiado inexperto).

Estas tácticas no son eficaces porque un compañero puede hacer infeliz al otro, pero no puede hacerlo infiel. Un compromiso de pareja que incluye exclusividad sexual mientras perviva la relación implica un comportamiento apropiado con independencia de los sentimientos y aceptar la entera responsabilidad de los propios actos. Según una amiga mía, una persona que no puede controlar su conducta sexual, no debería andar suelta!

“Es mejor no darse por enterado ó no saberlo”.

El silencio favorece la infidelidad. Las parejas en las que ocurre una infidelidad solo pueden recuperarse cuando el secreto sale a la luz y el infiel no tiene que esconderse más. Además esto puede servir para terminar con la aventura. Esto es una verdad absoluta pero sólo cuando el infiel tiene el total compromiso y a comprendido que lo importante en su vida es la familia y no antes de haber sido golpeado duramente. A quien no le dolió es bastante difícil que comprenda la magnitud y cambie.

Algo que sucede habitualmente es que los infieles suelen negarlo férreamente hasta el punto de crear tanta desorientación al engañado que éste pone en duda su salud mental antes que dudar del infiel. Al final, el hecho mismo de negarlo y mentir es normalmente el aspecto más imperdonable de la infidelidad. Algunos terapeutas nos dicen que las relaciones sobreviven mejor a una confesión voluntaria que al descubrimiento involuntario. Además, esto último tiene el agravante de que una aventura con un tercero puede poner en riesgo la salud del compañero.

Los expertos incluso aconsejan al infiel que cuando decida confesar lo haga de manera honesta y sincera pero que se abstenga de contar los detalles al milímetro ciertamente.
Yo seguiré sosteniendo que cuando un hombre es infiel es 95% sexo pero cuando tu mujer te es infiel ya fuiste… ellas (ó al menos la mayoría) no involucran su cuerpo sino hay sentimientos muy fuertes antes… ojo con eso.

Imagino que es hora de ver como andamos cada uno cierto?... Y aunque como dije, aún no tengo autoridad moral para decir nada, sí sé que es posible (y esta va para nosotros los músicos) terminar de tocar, bajarse del escenario, tomarse el whisky doble del estribo con los amigos y enrumbar a casa corriendo a recibir el calor de esa mujer que nos espera...
Nos vemos la próxima

miércoles 25 de junio de 2008

LOS CUATRO ACUERDOS...

Hoy 24 de Junio, día en el que cumplo 37 años, sin duda alguna años de experiencia en la vida, iba por la calle sumido en mis pensamientos y envuelto en una ligera garúa, de esas a las que Lima últimamente nos tiene acostumbrados… Iba camino al colegio de mis hijos cuando pasé por una seguidilla de postes de alumbrado público y vi una serie de avisos pegados en ellos que decían cosas como:


“Maestro Huachano: Amarres imposibles en 24hs”

“Brujo Piurano garantiza amor eterno”

“Lhuis con H; te devuelve la felicidad, el amor y el dinero”


Y así una fila de avisitos que traían todos unos teléfonos donde contactar a estos “magos” dueños de las pócimas de “y vivieron felices por siempre” y con el poder sempiterno de cambiar la vida de ilusas personas que necesitan un poco de fe ó peor aún: algo en que creer.


Eso me llevó a pensar en cómo había sido mi vida antes y cómo había cambiado para bien hoy porque, según como te sientes y según lo que tienes considero puedes evaluar si vas mejor o peor cierto? Andaba pensando en cuántas personas creen en la brujería y en cosas similares y recurren a ellas para satisfacer un deseo interno de justificar sus fracasos personales y que vivimos en un país y en un mundo en el que las personas tienen un complejo sistema de creencias (comúnmente llamado cosmovisión) que fue adquirido por influencia social y familiar sabiendo que, definitivamente algunas de ellas los perturban mental y emocionalmente tornándose infelices.


Ciertamente todos atravesamos alguna situación traumática de índole amorosa, laboral, personal, emocional, etc., (y me incluyo en ese grupo... me han pasado todas!) sin embargo, depende de uno mismo saber salir de ello armándose con la coraza que sólo nuestra fortaleza interior y nuestra fe (en el Dios que consideremos pertinente) para superar y mejorar sustancialmente nuestra existencia.


Recuerdo claramente que hace más de un año, atravesando una situación de conflicto, Dios me puso un ángel en el camino que hizo que llegara a mí con su partida, una lectura que definitivamente cambió mi vida. Algunos somos reacios a leer pero para mi era un hábito formado de pequeño así que, aquel libro y sus apenas 80 paginas fueron devoradas en poco mas de 2 horas. Me gustó tanto lo que leí y me pareció tan pertinente poner en práctica las cosas que allí se decían que hice un resumen para poder leerlo más fácilmente y empezar a practicar dicho estilo de vida.


Quiero en este corto relato regalarles un resumen del resumen, créanme que es lo mejor que podrán hacer en su vida y apenas a los pocos días de empezar con este plan actitudinal, empezaran a ver la reacción y los resultados en las personas a su alrededor.


El libro se llama “Los Cuatro Acuerdos” y su autor es el médico mexicano Miguel Ruiz quien hace un estudio sobre la sabiduría de las antiguas culturas como los Toltecas y los Nahuales logrando mediante una serie de ejercicios actitudinales aprender a modificar el sistema de creencias para conseguir el anhelado equilibrio emocional que lleva a la felicidad basado en cuatro dogmas principales que él denomina “acuerdos” porque son compromisos que harás contigo mismo. De este libro pude resumir que la atención es la capacidad que tenemos de discernir y centrarnos en aquello que queremos percibir. Utilizando la atención aprendimos a comportarnos en sociedad: en que creer y en que no creer.


El lenguaje, es el código que usamos los humanos para comprendernos y comunicarnos… Nunca tuvimos la opción de escoger en que creer y en que no… ni siquiera a elegir nuestro propio nombre. La única manera de almacenar es por acuerdo y en cuanto estamos de acuerdo con algo nos lo creemos y a eso le llamamos Fe.


Aprendemos por ejemplo a juzgar: nos juzgamos a nosotros mismos y a los que nos rodean. Armamos un sistema de creencias (y aunque este mal hecho), nos sentimos culpables por lo que hacemos o dejamos de hacer y esto nos genera miedos ó temores. A nosotros las personas nos resulta normal sufrir, vivir con miedo y crear dramas emocionales. Y en esa coyuntura seguimos buscando cuando en realidad todo esta dentro de nosotros… No hay ninguna verdad que encontrar.


Nos resulta imposible ver que no somos libres. Estar vivos es nuestro gran miedo. No es la muerte; nuestro mayor temor es arriesgarnos a vivir, a correr el riesgo de estar vivos y a expresar lo que realmente somos intentando a cambio, vivir satisfaciendo las exigencias de otros, a vivir según los puntos de vista de otros por el temor a no ser aceptados y no ser lo “suficientemente buenos” para otras personas. Si somos capaces de entender que nuestra vida esta gobernada por nuestros acuerdos y, el sueño de nuestra vida no nos gusta entonces necesitamos cambiar los acuerdos por otros que realmente nos alimenten de energía y nos lleven adonde realmente queremos ir.


Aquí los resumo:


Primer Acuerdo: Sé impecable con tus palabras


Este acuerdo es el más importante pero el mas difícil de cumplir. Parece simple pero es sumamente poderoso.

TU INTENCIÓN SE PONE DE MANIFIESTO A TRAVES DE TUS PALABRAS. LO QUE SUEÑAS, LO QUE SIENTES Y LO QUE REALMENTE ERES, LOS MUESTRAS POR MEDIO DE TUS PALABRAS.

Debemos comprender el poder que emana de nuestra boca. Una palabra es como un hechizo y a veces usamos nuestras palabras como magos para hechizar a otros de manera imprudente. Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian nuestras creencias.

SER IMPECABLE CON TUS PALABRAS ES NO UTILIZARLAS CONTRA TI MISMO. Si te veo en la calle y te llamo estúpido, puede parecer que utilizo esa palabra contra ti, pero en realidad la utilizo contra mí mismo, porque tú me odiarás por ello y tu odio no será bueno para mí.

Si te amo tú me amarás, si te doy odio tú me odiarás. Acción y reacción. Si siento gratitud por ti, tú la sentirás por mí. Si soy egoísta contigo tú lo serás conmigo. Ser impecable con tus palabras significa utilizar tu energía correctamente, en la dirección de la verdad y el amor por ti mismo.

Si llegas a un acuerdo contigo para ser impecable con tus palabras, eso bastará para que la verdad se manifieste a través de ti y limpie todo el veneno emocional que hay en tu interior. Pero llegar a este acuerdo es difícil porque hemos aprendido a hacer precisamente todo lo contrario. Hemos aprendido a hacer de la mentira un hábito al comunicarnos con los demás y, aún más importante, al hablar con nosotros mismos. No somos impecables con nuestras palabras.

Los chismes son magia negra de la peor clase, porque son puro veneno.

Aprendimos a contar chismes por acuerdo. Contar chismes se ha convertido en la principal forma de comunicación en la sociedad humana. El chismorreo es comparable a un virus informático. Pero con una intención dañina. Uno ni se percata de ello pero es mucho el daño que hace.

Si eres impecable con tus palabras verás cuantos cambios ocurren en tu vida. En primer lugar, cambios en tu manera de tratarte y en tu forma de tratar a otras personas, especialmente a aquellas a las que más quieres. La impecabilidad en tus palabras también te proporcionara inmunidad frente a cualquier persona que te lance un hechizo. Solamente recibirás una idea negativa si tu mente es un campo fértil para ella.

TÚ DECIDES SI LLEGAS O NO A ESTABLECER UN ACUERDO CONTIGO MISMO: SOY IMPECABLE CON MIS PALABRAS. ESTE ES EL PRIMER ACUERDO AL QUE DEBES LLEGAR SI QUIERES SER LIBRE, SER FELIZ Y TRASCENDER.

Regálate a ti mismo palabras como que eres una persona maravillosa, fantástica. Di cuánto te amas. Utilizas las palabras para romper todos esos acuerdos que te hacen sufrir.

Segundo acuerdo: No te tomes nada personal

Suceda lo que suceda a tu alrededor, no te lo tomes personal.

Si te encuentro en la calle y te digo otra vez: ¨eres un estúpido", sin conocerte, no me refiero a ti, sino a mí. Si te lo tomas personalmente, tal vez te creas que eres un estúpido. Te lo tomas personalmente porque estás de acuerdo con cualquier cosa que se diga. Tan pronto como estás de acuerdo, el veneno te recorre y te encuentras atrapado en el sueño del infierno.

El motivo de estar atrapado es lo que llamamos "la importancia personal".

La importancia personal o el tomarse las cosas personalmente, es considerar que todo gira a nuestro alrededor… Creemos que somos responsables de todo. ¡Yo, yo, yo y siempre yo!

NADA DE LOS QUE LOS DEMAS HACEN ES POR TI. LO HACEN POR ELLOS MISMOS.

En mi caso por ejemplo que estoy con unos kilates de más si alguien me da una opinión y me dice ¡Oye, estás muy gordo!, no me lo tomo personalmente, porque la verdad es que se refiere a sus propios sentimientos, creencias y opiniones. Esa persona intentó enviarme veneno y si tú lo tomas personalmente, lo recoges y se convierte en tuyo. Hago una autocrítica y corrijo lo que deba para verme mejor no por los demás sino por mi mismo… por mi salud.

Hay gente que te atrapa fácil con una simple opinión, después te alimentan con el veneno que quieren, y como te lo tomas personalmente, te lo tragas sin rechistar comiéndote toda su basura emocional y la conviertes en tu propia basura. Pero si no te lo tomas personalmente, serás inmune a todo veneno que te encuentres. Esa inmunidad es el don de este acuerdo. Cuando te tomas las cosas personalmente te sientes ofendido y reaccionas defendiendo tus creencias y creando conflictos. Haces una montaña de un grano de arena porque sientes la necesidad de tener la razón y de que los demás estén equivocados. También te esfuerzas en demostrarles que tienen la razón dando tus propias opiniones. Lo que dices, lo que haces y las opiniones que tienes se basan en los acuerdos que tú has establecido, y no tienen nada que ver conmigo.

Pienses lo que pienses, sientas lo que sientas, sé que se trata de tu problema y no del mío. Es tu manera de ver el mundo. Te refieres a ti mismo y no a mí. Los demás tienen sus propias opiniones según su sistema de creencias. Sea lo que sea lo que la gente haga, piense o diga, no te lo tomes personalmente porque si eres veraz contigo mismo, te ahorrarás mucho dolor emocional.

Decirte la verdad quizá resulte doloroso, pero no necesitas aferrarte al dolor.

La curación está en camino; que las cosas te vayan mejor es sólo cuestión de tiempo. Yo descubrí por ejemplo que, si alguien no te trata con amor y respeto que se aleje de ti es un regalo. Si esa persona no se va lo más probable es que soportes muchos años de sufrimiento con ella.

PARA ELEGIR CORRECTAMENTE, MÁS QUE CONFIAR EN LOS DEMÁS, ES NECESARIO QUE CONFÍES EN TI MISMO.

Cuando no tomarte nada personalmente se convierta en un hábito firme y sólido, te evitará muchos disgustos en la vida. Tu rabia, tus celos, tu envidia desaparecerán, y si no te tomas nada personalmente, incluso tu tristeza desaparecerá… Si conviertes este segundo acuerdo en un hábito, descubrirás que nada podrá volverte al infierno. Usa algún truco por ejemplo escribe este acuerdo en un papel y engánchalo a tu refri, en tu oficina, en tu lugar de trabajo para recordarlo en todo momento: NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE.

Si mantienes este acuerdo como parte de tu vida harás como yo, viajarás por todo el mundo con el corazón abierto por completo y nadie te herirá. Dirás te amo, sin miedo a que te ridiculicen o rechacen. Pedirás lo que necesites. Dirás sí o dirás no. Lo que tú decidas, sin culparte ni juzgarte.

Tercer acuerdo: No hagas suposiciones

Ay! El tercer acuerdo… Aquí el que no cae resbala pues tendemos a hacer suposiciones sobre todo y el problema es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto. Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan, nos lo tomamos personalmente y después, los culpamos y reaccionamos disparando el veneno emocional con nuestras palabras y acciones erráticas.

Todas las tristezas y los dramas que hemos experimentado tienen sus raíces en las suposiciones que hicimos y en las cosas que nos tomamos personalmente ergo, toda cuestión del dominio entre los seres humanos gira alrededor de suposiciones. Producimos mucho veneno emocional haciendo suposiciones y tomándolas personalmente, porque por lo general empezamos a chismorrear a partir de nuestras suposiciones. Recuerda que chismorrear es nuestra forma de comunicarnos y enviarnos veneno los unos a los otros.

COMO TENEMOS MIEDO DE PEDIR UNA ACLARACIÓN HACEMOS SUPOSICIONES Y CREEMOS QUE SON CIERTAS, DESPUÉS LAS DEFENDEMOS, E INTENTAMOS QUE SEA OTRO EL QUE NO TENGA LA RAZÓN, SIEMPRE ES MEJOR PREGUNTAR QUE HACER UNA SUPOSICIÓN, PORQUE LAS SUPOSICIONES CREAN SUFRIMIENTO.

SÓLO VEMOS LO QUE QUEREMOS VER Y OÍMOS LO QUE QUEREMOS OÍR. NO PERCIBIMOS LAS COSAS TAL COMO SON.

Tenemos la costumbre de soñar sin basarnos en la realidad. Hacer suposiciones en nuestras relaciones significa buscarse problemas. Hacer suposiciones en las relaciones conduce a muchas disputas, dificultades y malentendidos con las personas que supuestamente amamos.

El funcionamiento de la mente humana es bastante interesante. Necesitamos justificarlo, explicarlos y comprenderlo todo para sentirnos seguros. Si los demás nos dicen algo hacemos suposiciones, y si no nos dicen nada también. Las hacemos para satisfacer nuestra necesidad de saber y reemplazar la necesidad de comunicarnos. Incluso si oímos algo y no lo entendemos, hacemos suposiciones sobre lo que significa, y después, creemos en ellas. Hacemos todo tipo de suposiciones porque no tenemos el valor de preguntar. Cuando creemos algo, suponemos que tenemos la razón hasta el punto de llegar a destruir nuestras relaciones por defender nuestra posición.

NO ES NECESARIO QUE JUSTIFIQUEMOS; EL AMOR ESTÁ PRESENTE O NO LO ESTÁ. EL AMOR VERDADERO ES ACEPTAR A LOS DEMÁS TAL COMO SON SIN TRATAR DE CAMBIARLOS. SI INTENTAMOS CAMBIARLOS SIGNIFICA QUE EN REALIDAD NO NOS GUSTAN.

Si no entiendes algo, en lugar de hacer suposiciones es mejor que preguntes y que seas claro. El día que dejes de hacer suposiciones, te comunicarás con habilidad y claridad, libre de veneno emocional. Cuando ya no hagas suposiciones tus palabras se volverán impecables. Con una comunicación clara todas tus relaciones cambiarán, no sólo las que tienes con tu pareja, sino también con todos los demás. No será necesario que hagas suposiciones porque todo se volverá muy claro. Esto es lo que yo quiero y esto es lo que tú quieres.

LO QUE REALMENTE HARÁ QUE LAS COSAS CAMBIEN EN TI ES LA ACCIÓN.

Cuarto acuerdo: Haz siempre lo máximo que puedas

Este último acuerdo es el que permite que los tres anteriores se conviertan en hábitos profundamente arraigados. BAJO CUALQUIER CIRCUNSTANCIA HAZ SIEMPRE LO MEJOR QUE PUEDAS… NI MÁS… NI MENOS.

Tu rendimiento dependerá de que te sientas de maravilla y feliz o disgustado, enfadado o celoso. Si intentas esforzarte demasiado para hacer más de lo que puedes gastarás más energía de la necesaria y al final tu rendimiento no será suficiente. En tus estados de ánimo diarios lo máximo que podrás hacer cambiará de un momento a otro de una hora a otra de un día a otro. También cambiará con el tiempo. A medida que vayas adquiriendo el hábito de los cuatro nuevos acuerdos tu rendimiento será mejor de lo que solía ser.

Limítate a hacer lo máximo que puedas, en cualquier circunstancia de tu vida. No importa si estás enfermo o cansado, si siempre haces lo máximo que puedas, no te juzgarás a ti mismo en modo alguno. Y si no te juzgas, no te harás reproches, ni te culparás ni te castigarás en absoluto. Si haces siempre lo máximo que puedas, romperás el fuerte hechizo al que estás sometido.

HACER LO MÁXIMO QUE PUEDAS SIGNIFICA ACTUAR EN CADA MOMENTO COMO UN FIN EN SI MISMO NO PORQUE ESPERAS UNA RECOMPENSA.

La mayor parte de las personas hacen exactamente lo contrario: sólo emprenden la acción cuando esperan una recompensa y no disfrutan de ella. Y ese es el motivo por el que no hacen lo máximo que pueden. Por ejemplo, en mi vida noté (INCLUÍDO YO) que la mayoría de las personas van a trabajar y piensan únicamente en el día de pago y en el dinero que obtendrán por su trabajo. Están impacientes esperando a que llegue el fin de mes o la quincena, el día en el que reciben su salario y pueden tomarse unas horas libres. Trabajan por su recompensa y el resultado es que se resisten al trabajo.

Trabajan muy duramente durante toda la semana, soportan el trabajo, soportan la acción, no porque les guste, sino porque sienten que es lo que deben hacer. Tienen que trabajar porque han de pagar el alquiler y mantener a su familia. Son personas frustradas, y cuando reciben su paga, no se sienten felices. Tienen dos días para descansar, para hacer lo que les apetezca, ¿y qué es lo que hacen? Intentan escaparse. Se emborrachan porque no se gustan a sí mismos. No les gusta su vida. Cuando no nos gusta cómo somos, nos herimos de muy diversas maneras. Sin embargo, si emprendes la acción por la honestidad y continuar por puro placer de hacerlo, haces lo máximo que puedes.

Te debes el aceptarte a ti mismo, tienes que arriesgarte a expresarte y aprender de tus errores. Cuando haces lo máximo que puedes no parece que trabajes, porque disfrutas de todo lo que haces. Sabes que haces lo máximo que puedes cuando disfrutas de la acción o la llevas a cabo de una manera que no te repercute negativamente. Haces lo máximo que puedes porque quieres hacerlo, no porque tengas que hacerlo, ni por complacer a los demás.

Recuerdo que, la historia de Forrest Gump es un buen ejemplo. No tenía grandes ideas, pero actuaba. Era feliz porque hacía lo máximo que podía en todo lo que emprendía. Recibió importantes recompensas que no había esperado.

Hacer lo máximo que puedas es un gran hábito que te conviene adquirir. Yo desde que leí esto, hago lo máximo que puedo en todo lo que emprendo y siento. Hacerlo se ha convertido en un ritual que forma parte de mi vida, porque yo escogí que así fuese. Es una creencia, como cualquier otra de las que he elegido tener. Lo convierto todo en un ritual y siempre hago lo máximo que puedo.

Ya sabemos entonces que, ni el huachano, ni Luis con H, ni cualquier brujo te va a cambiar la vida ni retendrá a tu ser amado, no hará que te saques la tinka ni que seas gerente general de la noche a la mañana. Toda enseñanza esta en nosotros mismos y para mejor ejemplo, los que me conocen saben que para recuperar a mi familia tuve que hacer un gran cambio personal… Ese cambio fue gracias a esa lectura y al ejemplo de alguna persona que llegó a mi vida como dije, cuál ángel y a quien desde aquí le mando un beso inmenso.

Espero que disfrutaran leyendo esto, tanto como yo disfruté compartiéndolo con Ustedes… es mi cumpleaños que puedo hacer… estoy reflexivo…

Hasta la próxima...

sábado 21 de junio de 2008

EL ALCOHOL... AY!!

Continuando con la seguidilla de mis insoportables relatos autobiográficos, ayer empecé a escribir otro post (que aún no termino por cierto) esta vez sobre las aventuras en la oficina. Los que trabajan ó hemos trabajado en empresas grandes notaran casos jocosamente familiares sin embargo, en el camino me di cuenta que el tema es tan abundante que me tomará algún tiempo ordenar mis ideas por lo que decidí mismo doctor Chapatín adelantarles un sabroso y didáctico entremés.


Basado en mis experiencias anteriores, alguna vez tuve un grupo de compañeros con los que no solo compartíamos nuestra afición y responsabilidad por el trabajo sino también por el sano divertimento y una pasión incontrolable por el buen beber. Largas é incontables fueron las noches y madrugadas que con algunos de los abnegados miembros de PRETEL (autodenominábamos así a la promoción de 24 amigos que ingresamos a una empresa española) compartimos los efluvios del vil licor y la buena carne.


Pasados los años (fueron casi ocho) la frecuencia de nuestros compromisos sociales empezó a aumentar viéndome en la necesidad (conminado por mi esposa sería el termino exacto ante mis continuas tardanzas) a ofrecer mi departamento como centro de reuniones sociales, algunas muy divertidas y otras muy escandalosas. Con el correr del tiempo nuestra “fraternidad” fue aumentando en miembros y la dificultad de reunirnos todos al mismo tiempo nos impulsaba a que las reuniones pasaran de solo fines de semana a cualquier día de la semana (a más miembros, más cumpleaños, aniversarios, etc., en suma: más motivos para chupar!)


Esto nos llevó a aprender y desarrollar cada vez más el instinto de conservación laboral (dado que, mientras departíamos la mayoría perdía la noción del tiempo) teniendo que aprender a “disimular” la bomba del día anterior cuando llegabas a la oficina 70mins luego de haber pronunciado el último – “Salud!”.


Debo admitir con un poco de roche que, muchos terminamos siendo catedráticos en este arte pero nadie podrá decir que los ardides usados no fueron los mas insólitos y ocurrentes con tal de no ser pillados, sentando una clara jurisprudencia al respecto. Uno de los principales problemas con los que, un ex borracho como yo tenía que lidiar era precisamente “el olor a borracho”... Holly shit!!...


No existe cosa más repulsiva que un guey oliendo a borracho dado que la mayor parte del alcohol ingerido es exudado por el cuerpo a través de los poros por tanto todo borracho al decir de mi esposa: INFERNALMENTE APESTA!!


Una de las soluciones básicas era echarse encima un frasco entero de colonia, aunque no te quitará el olor a humo de parrilla ni el de borracho al menos distraerá. Pasados algunos momentos era importante renovar la dosis y ahí veíamos a nuestros colegas yendo al baño y echándose sobre la ropa hasta el pinesol que el señor de la limpieza dejaba escondido bajo el lavadero pues, la transpiración de borracho es sumamente poderosa. Nuestro consejo a los primerizos era que ése día deberías mantenerte alejado del resto y ser lo más antisocial posible con la finalidad de no ser descubierto.


Recuerdo también que muchos de nosotros (pero sobretodo los que se “condimentaban” para durar) tenían que batallar con los ojos rojos que les dejaba la amanecida y claro, sin colirio alguno a la mano y a las 7am donde no hay farmacia abierta en el corazón de San Isidro, las gafas de sol que guardas en la guantera se convierten en tu mejor aliado. Este ardid debe ser complementado con otra salida verbal astuta dado que si es Junio como ahora, llueve, el día esta mas gris que nunca y hace un frío que te congela las bolas, no te quedará mas remedio que decir llegando y antes que te pregunten: - “Tengo conjuntivitis… gonorreica” – Se que suena terrible pero es necesario sacrificar la reputación y preferible quedar como proxeneta con tal de mantener bien alejados a los curiosos por el olor a irresponsable borracho que te delata.


Un secreto que yo siempre usé para evitar la pestilencia bucal de la borrachera era, luego de un vigoroso cepillado de dientes y un largo enjuague bucal con Listerine (a veces pica tanto que los ojos se te salen de sus cuencas!!), te empujas un par de plátanos con todo y cáscara (ya sé al comienzo es una shit pero… checa los resultados). Debo aclarar que este es un método solo para los que ya estamos rankeados en el arte de combatir el tufo sin embargo, para los novatos puede tomar una variante (también efectiva) dado que te mantendrá a salvo y alejado de tu jefe porque estarás metido en el baño todo el día con el estómago suelto. Un remedio alterno (garantizado con el test respectivo) es echarte un sobrecito personal de café Kirma ó Nescafé instantáneo entero dentro de la boca en el camino al laburo. Te garantizo que luego de superadas las arcadas iniciales, ni un perro de la DINANDRO notará que tienes tufo… Lo único malo es que no dormirás en 2 días mínimo.


Indudablemente que ningún método funcionaría a la perfección sin antes no hablamos con Hugo. Un viejo y zorro amigo me dijo que todo borracho hasta el win debe obligatoriamente verse con Hugo… Intrigado alguna vez y envuelto en esa cuita (ocurrida en una conocida discoteca de Huaraz donde fui a tocar) le pregunté preocupado a mi pata que lamentaba que Hugo estuviera en Lima a lo que él me dijo: - “Cómo... hic!… necesitas verlo?... Hic!”“Si broder, toy hasta las h…”- fue mi respuesta cayéndome. Sugiero que las damas que estén leyendo esto se salten hasta el siguiente párrafo porque, inmediatamente me cojió y llevándome al baño me paró frente al WC y me la soltó: - “Abre... hic!... la boca... hic!... y mete tu dedo... hic!... hasta el fondo...” – señalando mi garganta. Obedecí al instante y luego de realizada la operación por breves segundos inmediatamente llegó un: – “Hugooooaaaaaggggg!” – sacándome hasta el alma. Probablemente mi cuerpo quedó cual trapo de limpiar piso luego de eso pero, sin duda alguna la mitad de la borrachera se me había ido “ipso facto”.


Posterior a eso y si tuvo la mala suerte de que esto le pase en un Rave (fiesta de música electrónica), donde todos los grifos de agua están extrañamente secos (para venderte convenientemente la botellita de Cielo medio litro a 10 lucas), recomiendo un enjuague breve con mas trago y usar el recurso de la mentita, hortela o cualquier producto golosinario (peruanismo rayando en el barbarismo sacado del lenguaje de la venta ambulante) con menta que pudimos haber adquirido en nuestra combi para llegar al lugar dado que, el azúcar y la menta regulan el balance bacterial en la boca. Si esto le ocurrió en el tono que la empresa hizo en el patio, suba a su escritorio y llévese la pasta dental en el bolsillo para comerse un pedazo cada 15mins… me lo agradecerá.


Otro ardid para disimular en la oficina (pero que no recomiendo ciertamente porque es para achorados) es pisar caca. El olor emanado por semejante detrito es exponencialmente mucho más potente que el olor a borracho por lo que logrará no solo disimularlo sino neutralizarlo por completo, alejando a cuanta persona tenga cerca en un radio de 1.3kms cuadrados consiguiendo que nadie sepa que esta súper mamado. Cuando se trata del trabajo es mejor pegarla de imbécil y que no sabes por donde caminas que de borracho créanme!


Posterior a eso puede echarse una siestecita en la oficina (nadie se acercará por su sitio recuerde) pero por seguridad es mejor pintarse sobre los parpados cerrados un par de ojos y listo. Recomendación adicional: es mejor sentarse lejos del fisgón y metiche de la oficina que podría compartir con su jefe lo extraño que resulta verle sin parpadear un largo rato.


De otro lado, está científicamente comprobado que la fructosa logra metabolizar el alcohol mucho más rápido en el organismo por tanto tome harto jugo y miel de abeja, productos que la tienen en abundancia. Un problema existe aquí y es que quizás sus compañeros de labores no lo sepan por tanto les importará un sorete su nivel de fructosa si igual le sienten el turrón así que mejor evítelos todo el tiempo y no les hable de muy cerca... Ponga cara de CSM! y nadie se le acercará.


Intente por todos los medios y por completo olvídese que está en el bar… por favor no escupa en el piso ni arroje el conchito de agua que le quedó en el vasito donde tomó del bidón para aplacar el calderón de la barca como si fuera espuma de chela. Asimismo, verifique que la camisa este dentro del pantalón y por todos los santos no ande mirándole las tetas a cuanta compañera se le cruza pues arruinará su reputación y podrían acusarlo de acoso sexual. Reviste vital importancia a su vez, fisgonear a cada momento que el zipper de su pantalón este arriba y bien cerrado pues créame, algo podría sentir curiosidad por el mundo exterior y asomarse por el agujero.


Finalmente y por enésima vez mantenga la boca cerrada… Cuando estamos borrachos no somos ni más inteligentes ni hablamos mejor por tanto ni se te ocurra acercarte a tu jefe y en un arranque de sinceridad abrazarlo y decirle cosas como: - “Sabes qué Benja, eres una ladilla de miela pero me caes como la jijuna gran flauta…! – buena pata… échame esos cinco!


Puede que luego de eso, tu siguiente reunión sea con recursos humanos y no precisamente para ver lo de tu aumento…


Quiero saludar con este post a mi gran amigo Augusto (que sale junto a mí en alguna foto por aqui) pues hoy esta celebrando su cumpleaños y quizás en unas horas estemos juntos poniendo en práctica esta lectura... Happy Birthday mi querido Monseñor!!


Is enough!!

miércoles 18 de junio de 2008

PIE DERECHO, PIE DERECHO…!! (part two)

Continuando con la saga del right foot (y para dejar de renegar porque mi reunión se canceló unilateralmente justo cuando ya estaba en la puerta del canal), me siento frente al PC dejando fluir mis recuerdos. Os recomiendo amable lector (sobretodo si es tu primera experiencia conmigo en este blog), que leas la parte uno de esta saga colocada líneas abajo (si aún no lo haz hecho claro esta) para que puedas seguir la hilación del relato sin perderte nada pues, cuento mis peripecias cómo veo a través de mis gafas (con -7 de medida por miope) este mundo del transporte público en mi Lima querida.


Quise escribir esta conveniente segunda parte para que todos tengamos la certeza que aquella frase del “Si se puede” cobra vida como luz al final del túnel, todo depende de aprender bien el modelo de otras culturas que incentivan a sus miembros premiando la organización.


Mi introito obligado a este lecto-coito (tomándome otra licencia literaria), me transporta a Enero 2008, sentado impecablemente vestido (cierto, en esa época pertenecía a la PEA y usaba traje) en una banca sin respaldo, casi al final de una interminable cola de conciudadanos que no dejaban de llegar. A mi derecha mi esposa y mis dos hijos algo inquietos observando y haciendo miles de preguntas en voz baja sobre la disposición y el orden del lugar donde estábamos además de uno que otro – “papi quiero un jugo y una galleta” – que mi hijo menor dictaminaba como orden disfrazada de pedido… ahí me ven camino a la máquina expendedora.


Lugar? interiores de la casa del Tío Sam en Surco. Hora: 9:00am o’clock.


Pasados unos momentos ingresamos para la toma de huellas de rigor quedando expeditos para rendir el examen de admisión al primer mundo. Y vaya que la tensión que se siente ahí esta en el aire porque para muchas personas, una visa a USA significa la oportunidad de un mundo mejor a sus generaciones futuras. En todo caso ésa no era nuestra meta sino que, a mi mujer se le había ocurrido la genial idea de invitar a su manada de vacaciones a Disney World asumiendo el primer regalo de nuestra hija quinceañera este año. Bien pata!


Al rato oímos en un castellano casi ininteligible los apellidos de mi esposa por el altoparlante solicitando que nos apersonemos a la ventanilla 4. La melodía de las trompetas y la música me acompañaban mentalmente la letra de ese hit de Juan Luis Guerra y su 4.40 “eran las cinco e’ la mañana…” y ahí íbamos los cuatro, juntos, como la manada que somos con nuestros “papeles de solvencia” en la mano camino del cadalso.


La lectura previa de nuestras solicitudes por parte del cónsul generó un silencio atronador mientras los cuatro pugnábamos por tener el mejor lugar frente a la ventanilla. Fue el mejor ejercicio involuntario contra la tensión preliminar de la manada: buscar una buena ubicación para oír el veredicto.


El dialogo transcurrió mas o menos así: - “Veo trrres solicitudes y Uds. ser cuatrrro, no entenderr” – nos dice la guapa cónsul con rostro dubitativo – “Oh, perdón es verdad, yo tengo visa, estamos divorciados pero vine como su sponsor ya que estamos en reagrupación familiar” – replico yo inmediatamente apresurándome a explicarle que al fin éramos una familia de nuevo – “OK, esta bien, perrmitame su pasaporto”- es la fría respuesta de mi interlocutora. Revisa mi pasaporte, ingresa algunos datos en el computador y mientras lo hace yo le suelto una respuesta sin pregunta previa algo nervioso – “El motivo de nuestro viaje es irnos de vacaciones a Orlando pues nuestra hija cumple quince años en diciembre y es uno de sus regalos” – Ella asiente con la cabeza sin siquiera quitar los ojos de su computador escribiendo a mil por hora.


Lo siguiente fueron 3 bullets rápidos sobre mi trabajo, remuneración etc., todo me preguntaba a mí sin quitar la vista de la pantalla hasta que finalmente miró a mi esposa y le dijo: -“Ud., trabaja ó se dedica a su casa?” – “poz claro que trabajo! aqui tengo mi certifi….” - “No es necesario”- interrumpió esta hermosa dama de hierro seguido de un: - “cuanto gana” que fue a la postre, la pregunta final antes de un nuevo silencio ensordecedor mientras daba enter al teclado y acomodaba los papeles… - “OK, las visas están aprobadas, pueden pasar por el módulo de DHL con este ticket, gracias es todo”


Creo que sólo faltó que aplaudiéramos porque un sonoro, infantil y honesto “yeeeeh” de mis hijos inundó el tenso ambiente. Todos se dieron cuenta que éramos elegibles y habíamos ingresado al mundillo de los que la tienen… Espero haberles contagiado a los presentes esa esperanza.


Cuanto duró todo? Ni siquiera 5mins… Que papeles nos pidieron? Ni uno solo… lo que me lleva a pensar que ese mito ó leyenda de la calle que dice que la visa a USA es difícil ó pura suerte es mentira. Lo único que ellos desean con justa razón es que NO te quedes allá y que pruebes que tus lazos con tu país son lo suficientemente fuertes, apelando para ello a, tu inconsciencia y la psicología apoyada en la más avanzada tecnología de seguridad electrónica según pude apreciar como experto en la materia.


Pasamos por DHL, escojimos la agencia de San Isidro para recojer los pasaporte que estarían con las visas dos dias despues y salimos felices a tomar desayunito rico… pude resumir que el orden y limpieza observado al interior de ese pedazo de territorio foráneo dentro de mi país era nada en comparación con lo que nos tocaría ver. First mission accomplished.


15 días después, estábamos a bordo de un Airbus enrumbados hacia Ft. Lauderdale, una hermosa ciudad de La Florida y primera parada de nuestro trip en el primer viaje transcontinental de la manada. Pisando suelo americano, hicimos una cola hasta llegar al correctamente uniformado de azul oficial Lara (según indica el marbete de su pecho) de US Custom and Border Protection y tras un breve interrogatorio sobre el motivo de nuestra visita, nos dio la bienvenida en perfecto español. Nos recibe un sol inclemente pues llegamos sobre la 1 de la tarde (y luego de buscar por media hora en el inmenso estacionamiento de 6 niveles el auto) enrumbamos a Coral Springs hogar de mi adorada tía que gentilmente nos había ido a recoger.


Los visos del orden y la tecnología asoman en cada paso… A pesar que era mi tercera oportunidad en los Estados Unidos cada día me encantaba más el orden que existe. Dimos como 3 vueltas completas a todo el aeropuerto buscando la salida correcta entre miles de carteles hasta que asumí la función de copiloto y guié nuestra salida exitosamente… Holly mother, todo yo, todo yo!


En el auto, un aparatito colocado en una base sobre el tablero no dejaba de dar indicaciones como: - “Two miles then right” – (avance dos millas y a la derecha) – “recalculating” - (cuando te pasabas recalculaba el plano) y así como una especie de sexto ocupante del auto que hacia las veces de guía. Era el conocido GPS ó Sistema de Posicionamiento Satelital que mi tía tenia para guiarse en la ciudad y que cuenta con los planos de todas las calles y establecimientos de interés y te permite, ingresando la dirección de origen y destino, llevarte (y no necesariamente por el camino mas corto) a tu meta… Una seda. Se que en Lima ya existe eso y que dos compañías lo venden pero… será fiable?... digo no, porque estamos en Perú pues.


Otro recuerdo que aflora es la cara de la manada completa cuando un día de Febrero caminando en plena zona residencial de la Royal Palm Blvd. (una especie de Av. Javier Prado del primer mundo, que recorre de este a oeste la ciudad y dónde esta la casa de mi tía), se detiene en un paradero un bus escolar y automáticamente, todo el transito tanto de ida como de vuelta se paraliza a unos 20 mts., delante y detrás del bus para que crucen los niños que bajaban. Terminan de cruzar, y hasta que el bus no avanza ninguno de los vehículos en ningún sentido se mueve. Esta operación pude calcular tomó como 5 mins. y que creen? No había semáforo ni policía alguno vigilando… todo fue una cuestión de educación ciudadana. Ni un claxon, ni un insulto, ni una viveza de salir antes… todos en simultáneo tras el bus.


En ése momento dentro de mi, cobra vida y valor lo de: “Mas vale perder un minuto en la vida, que la vida en un minuto”


Habiendo presenciado estupefactos aquella escena y previo – “papi, eso no pasa en Lima” - creo que aún no estábamos preparados para lo que nos esperaba es decir, las siguientes lecciones de ciudadanía que recibiríamos.


Puedo corroborar la versión de muchos viajeros que te dicen: “En USA sin auto no eres nadie”, pues lo confirmo… las distancias son muy largas y el clima muchas veces es bastante extremo: ó mucho calor ó mucho frío entonces, sólo dependíamos de nuestra querida tía y su SUV (Sport Utility Vehicle… 4x4 que tanta vaina!) como único medio de transporte dado que, como leyeron en artículo anterior no dispongo de brevete ni auto alguno sabiendo que, ni loco tomaría un taxi allá (pagarías en tu sano juicio una carrera tipo Free Town – Surco algo de 120 soles??!!).


Sólo por subirte al taxi el taxímetro ya te marca US$2,50. Entonces y como no podía ser de otra manera, nuestro espíritu latino aventurero y sudaca nos llevó a experimentar de cerca el transporte público en la ciudad que visitamos y que es el motivo principal de este post. Mi mujer decidió que no esperaríamos a mi tía para conocer uno de los mall’s más grandes de Miami (compras, compras, compras!) es decir Sawgrass Mills Mall que, se caracteriza por tener una gran cantidad de tiendas de marca a muy buenos precios (oulet’s).


De donde estábamos alojados sería una distancia tipo Plaza de la Bandera al Jockey más o menos. Con la tía en el trabajo (es decir, sin auto en la puerta), nos asaltaron una serie de preguntas que reproduzco a continuación:


La primera es: Y cómo michi llegamos ahí?
La segunda es: Y que bus tomamos?
La tercera es: Y ahora… quien podrá defendernos?


Sin Chapulín Colorado que aparezca detrás de la maceta, caiga del techo ó emerja del canal que teníamos atrás en el jardín posterior de la casa (acotación turística: Ft. Lauderdale es la ciudad de los canales navegables, una Venecia gringa pero sin Plaza San Marcos y salvando las distancias históricas y la modernidad de sus embarcaciones). Luego de escuchar y barajar las más inverosímiles teorías se me ocurrió una: Llamar al número de atención al usuario que vi en la placa del paradero que tenía a 30mts de distancia afuera del condominio… Dije, si hay un número ahí para algo debe ser no?


Retornada la comisión enviada a las calles con la info requerida, procedí a marcar el susodicho número con avidez para contactar a alguien que me asista en el BCT (Broward County Transit) la entidad local de administrar el transporte publico pues estábamos en el Condado de Broward (Brauer en correcta fonética por cierto) a casi una hora al norte de Miami Beach.


Previamente (y de manera astutamente adelantada) me había bajado desde http://www.broward.org/bct/welcome.htm, los planos con las rutas de los buses y averiguado que el precio de los tickets era de US$1.25 per cápita cada viaje. Habiendo revisado los datos del plano noté que las rutas no son largas es más, son casi todas líneas rectas que van de Este a Oeste, de Norte a Sur y/o viceversa calculando que, para llegar y regresar a nuestro destino necesitaríamos unos US$8 bucks por cabeza multiplicado por cuatro que éramos nos daba algo de 32 cocos (lo mismo que un taxi pero sólo de ida).


Felizmente los gringos (que ya pensaron en todo) tienen a disposición los Full Day Pass, unos tickets que por 3 dólares cada uno te permiten subirte a todos los buses que quieras durante 24hs desde su emisión y se compran subiendo al primer bus. Lo que nos daría un gasto total de 12 bucks por todos incluyendo ida y vuelta… Los pases para 7 días costaban 11 cocos no es una gangaza?? … Amo a estos gringos!